Inteligencia artificial sobre cualquier sistema de detección: drones, cámaras fijas y tecnología de sonido. Para la sanidad del cultivo, la trazabilidad y la prueba de origen. El resultado llega georreferenciado, fechado y listo para una auditoría.
El resultado depende de con qué se capta. Definimos y aportamos el equipamiento que cada solución exige: cámaras de alta resolución, drones de largo alcance con navegación autónoma y procesamiento de inteligencia artificial a bordo, y sensórica específica cuando el problema lo pide. Sobre esa captación, nuestro sistema interpreta la imagen contra bases de datos especializadas de plagas y enfermedades y devuelve un informe con coordenadas y fecha.
Dron para el barrido de gran superficie, cámara fija para el punto que exige vigilancia continua y tecnología de sonido allí donde aporta valor.
La elección del canal depende del problema, no al revés, y los tres alimentan el mismo modelo de análisis.
Plagas, enfermedad y estrés hídrico o térmico localizados antes de que sean visibles desde el suelo.
El foco se marca con precisión, de modo que el tratamiento se dirige al punto y no a la parcela entera.
Del animal y de la parcela. En ganadería, la identificación física se combina con verificación aérea del pastoreo y del ciclo de cría: la declaración documental deja de sostenerse sola.
Cada vuelo deja registro georreferenciado y fechado.
Sirve como respaldo documental ante el comprador, ante el auditor y ante la administración, y acredita que la superficie no procede de deforestación.
El cliente recibe la solución resuelta de principio a fin.
Lo que desarrollamos nosotros lo aportamos nosotros; aquello que exigiría un tiempo de desarrollo que el cliente no tiene por qué esperar lo cubren compañías especializadas con las que trabajamos habitualmente. No dependemos de un único fabricante: se elige el equipo que el problema exige. La responsabilidad sobre el conjunto es siempre nuestra.
Visión artificial con cámara fija sobre la línea de faena y en instalación porcina.
Conteo y verificación de cabezas a la entrada, seguimiento de cada res a lo largo de la línea, supervisión del aturdimiento y de la muerte, y control de despiece y decomiso. Inspección continua, sin la pérdida de fiabilidad que introduce la fatiga, y con registro auditable de cada animal.
Dicho sea de pasoLa trazabilidad es como el seguro: aburridísima hasta el día que la necesitas.
En el establo y en la línea de faena, la cámara identifica y sigue a cada animal de forma continua. El sistema no sustituye al control oficial: lo respalda con evidencia que hasta ahora no existía.
En frigorífico, ese registro cubre toda la carga de prueba: cuántas cabezas entraron, qué pasó con cada una, que el aturdimiento fue efectivo y que la muerte se produjo conforme a norma. Es lo que después se enseña a un comprador exigente, a un auditor de bienestar animal o a la administración.
Cada cultivo tiene su plaga de referencia y su punto crítico. El sistema se entrena sobre esa base concreta, no sobre un modelo genérico.
Lámina de agua, fugas en taipas, arroz rojo y estrés térmico en floración.
Plagas de bosque, riesgo de incendio y prueba de no deforestación.
Pastoreo, ciclo de cría, trazabilidad individual y origen de la superficie.
Cámara fija en instalación cerrada, control por corral y registro continuo.
Conteo y localización de la majada sobre superficies extensas, con seguimiento del estado del pastizal y detección de predación.
Broca, roya y estado de madurez de la cereza.
Monilia y escoba de bruja, con localización precisa del foco.
Barrenador del tallo y madurez de corte por rodal.
Sigatoka, moko y vigilancia frente a la dispersión de Fusarium.
Sanidad en plantación perenne, con inspección aérea recurrente.
Vigilancia de enfermedad de diseminación vectorial y exigencia fitosanitaria de destino.
Control de plagas y enfermedad en cultivo bajo cubierta y a cielo abierto, con revisión del estado del tallo y del botón antes del corte.
Estrés hídrico por bloque, polilla de la vid y daño por granizo cuantificado.
Conteo de cabezas, trazabilidad de la res en línea, supervisión de aturdimiento y muerte, y control de despiece.
Verificación de que la superficie declarada corresponde a la real.
Los modelos se han desarrollado en Europa. Sobre esa base abrimos ahora el mercado latinoamericano, donde la exigencia de trazabilidad para exportar a Europa convierte la verificación de origen en una necesidad inmediata.
Proyectos realizados en explotación y en instalación cerrada, sobre uno de los marcos de exigencia sanitaria y de bienestar animal más estrictos de Europa.
Base de la compañía. Proyectos actualmente en fase de inicio sobre explotaciones en producción.
Mercado en apertura. El interés se concentra en las cadenas exportadoras que deberán acreditar el origen de su producción ante el comprador europeo.
La trazabilidad suele plantearse como una carga administrativa. Bien construida, es lo contrario: es lo que separa una materia prima indiferenciada de un producto verificado.
Los compradores europeos y de otros mercados exigentes necesitan acreditar el origen de lo que compran. Quien no puede demostrarlo no negocia el precio: queda fuera.
Un producto con origen verificado, huella declarada y práctica agronómica documentada se paga por encima del granel. La evidencia es el activo, no el papel.
Un foco atajado a tiempo, una fuga de riego localizada o una helada anticipada valen puntos de rendimiento. Es el retorno más inmediato y el más fácil de medir.
Los modelos no salen de un catálogo. Son el resultado de cuatro años de investigación propia en inteligencia artificial aplicada al campo, ya validados en proyectos ejecutados en Alemania. Llegan al cliente desarrollados y en funcionamiento, y cada uno pasa además por el filtro económico antes de proponerse.
De investigación continuada en inteligencia artificial aplicada a la agricultura y la ganadería.
Triple licenciado en ingeniería en la dirección técnica, y un economista colegiado que valida que cada solución tenga sentido en la cuenta de la explotación.
Cultivos y cadenas ganaderas con modelo específico entrenado sobre su plaga de referencia.
Proyectos realizados en Alemania y en inicio en España, con apertura en curso al mercado latinoamericano.
Triple licenciado en ingeniería y responsable del desarrollo de los modelos.
Cuatro años de investigación en inteligencia artificial aplicada al sector agroganadero, con resultados contrastados y modelos ya validados en proyectos ejecutados.
Economista colegiado n.º 16064 del Colegio de Economistas de Barcelona, con una trayectoria dilatada en el análisis económico y financiero del sector agroalimentario, que es su especialidad.
Dirige la gestión económica, comercial e institucional, y somete cada solución a la prueba que de verdad importa: que los números salgan en la explotación del cliente. Ninguna propuesta sale de aquí si no mejora su cuenta de resultados.
Para consultas de productores, administraciones públicas, universidades y socios industriales.
Los modelos ya están desarrollados y validados. El cliente no financia una fase de pruebas: contrata un servicio operativo sobre su explotación, con informes georreferenciados y fechados desde la primera campaña.